Lo que se Traspasa (más allá del inventario):
No solo se vende la freidora, las mesas o la licencia. Se traspasa el derecho a ser el guardián de:
El secreto de la masa: esa receta que solo Don Porfirio conocía, anotada en un cuaderno con manchas de aceite.
La clientela fiel: los abuelos que llevan viniendo desde que eran jóvenes, los estudiantes que reponen fuerzas tras una noche de estudio, los niños que estiran el cuello para ver cómo caen los churros en el azúcar.
El ritmo de la Ciudad: el madrugar para abrir a las 5:00 AM, el bullicio de la hora del desayuno, la calma plácida de la tarde.
El eco de las risas y el murmullo de las confidencias que resuenan entre sus cuatro paredes.
El traspaso de la Churrería Porfirio es, en esencia, el traspaso de un pequeño templo de la tradición. Un lugar donde lo más valioso que se cocina no es el churro, sino el sentido de comunidad. Quien se atreva a tomar el relevo, deberá estar listo para manejar no solo una freidora, sino también el corazón del barrio.
Toda la información y medidas provistas son aproximadas y deberán ratificarse con la documentación pertinente. Los datos expresados refieren a la última información recabada y pueden variar según la disponibilidad. Las fotografías no son vinculantes. Al precio de venta hay que sumarle el valor de escrituración y costos notariales.
Citas con 24 horas de anticipación.
*DS*