Todos Santos se ubica en las faldas de la Sierra de la Laguna, entre el Océano Pacífico y los verdes campos agrícolas, palmares y cañaverales del Valle del Pilar.
La fertilidad de la tierra y la abundancia de agua proveniente de los mantos acuíferos de la Sierra de la Laguna, hacen de este oasis un paraíso ecológico. Todos Santos ha tenido un auge en el sector inmobiliario y se ha convertido en un lugar especial para que muchos inicien un nuevo estilo de vida.