El legado de un sastre, renacido en la mejor ubicación del Centro Histórico
En el corazón vibrante del Centro Histórico de Mérida, a solo unos pasos del Paseo de Montejo, Santa Lucía y Santa Ana, se encuentra una propiedad que reúne todo lo que los compradores buscan: ubicación, historia y diseño, en perfecta armonía.
Casa del Sastre lleva su nombre en honor a Don Víctor, el querido sastre del barrio que vivió y trabajó aquí durante décadas. Su presencia sigue viva en la memoria colectiva de los vecinos; una historia tejida en cada muro de mampostería y en cada puerta de madera restaurada.
Reinterpretada y restaurada por una talentosa arquitecta local, esta casa honra su pasado sin renunciar a la vida contemporánea. Los materiales tradicionales —muros de mampostería, pisos de pasta artesanal y puertas originales— conviven con detalles modernos que inundan los espacios de luz natural y ventilación cruzada.
En planta baja, los techos altos y las grandes aberturas unen sala, comedor y cocina con el jardín, la alberca y el horno de leña. Un espacio pensado para disfrutarse, para conversaciones largas, para vivir. En la planta alta, tres recámaras con baño completo garantizan privacidad y confort, mientras una terraza ofrece una pausa elevada con vistas al cielo tropical.
Pero lo que realmente distingue a Casa del Sastre es su ubicación inigualable. A solo tres cuadras del emblemático Paseo de Montejo y a pasos de Calle 47 —el famoso Corredor Gastronómico— y Calle 60, la casa se encuentra rodeada de los puntos más representativos de Mérida. Desde las serenatas de Santa Lucía hasta los cafés y mercados de Santa Ana, aquí la vida se vive caminando.
Refinada pero funcional, histórica pero renovada, Casa del Sastre es más que una propiedad: es un testimonio vivo del alma meridana, lista para ser habitada de nuevo.