Esta imponente casona colonial de la época del Porfiriato, data de 1915, se encuentra en paciente espera de que un empresario con visión venga a rescatarla de su sueño encantado.
Marcada por el paso del tiempo, muestra en su interior el recuerdo de su pasado glorioso.
Las escrituras originales de escribanos en hojas amarillentas como pergaminos, conforman un bello linaje digno de ser preservado.
La enmarca una verja Francesa de más 60 metros lineales que fue traida por Doña Josefa Ortiz de Domínguez para la Catedral de Mérida.
Un hermoso casco colonial para remodelar con 9 habitaciones con pisos de "pasta" originales, en coloridos dibujos y formas artísticas que decoran toda la villa y dos terrenos adyacentes con una construcción separada.
¡No lo piense, venga y conózcala!