Torres Placet permaneceu discreto, quase esquecido, enquanto ao seu redor a frenesi imobiliário levantava torres sem memória. Hoje, quando a calma retorna após o barulho, este condomínio revela seu verdadeiro caráter: sólido, funcional, impecavelmente construído e com uma localização privilegiada na Avenida Club de Golf, que é caminhável, bem na divisa do Country Club.
Com 295 m² projetados para viver com conforto e liberdade, o apartamento oferece uma superfície que hoje quase desapareceu do mercado.
Três quartos espaçosos, cada um com banheiro e closet independentes; grandes janelas que capturam a luz natural; e uma geometria nobre, limpa, que faz com que cada espaço brilhe com uma elegância própria.
O condomínio surpreende com comodidades que mantêm um espírito familiar e relaxado:
uma linda piscina com jacuzzi, toboágua, espreguiçadeiras, mesas e churrasqueiras;
um salão de eventos e usos múltiplos cheio de luz;
um ginásio completamente renovado, espaçoso e bem equipado;
e um jardim que a cada ano se torna mais frondoso, mais genuíno, mais vivo.Torres Placet permaneció discreto, casi olvidado, mientras a su alrededor el frenesí inmobiliario levantaba torres sin memoria. Hoy, cuando la calma vuelve después del ruido, este condominio revela su verdadero carácter:
sólido, funcional, impecablemente construido y con una ubicación privilegiada en la caminable Avenida Club de Golf, justo en los linderos del Country Club.
Con 295 m² diseñados para vivir con comodidad y libertad, el departamento ofrece una superficie que hoy casi ha desaparecido del mercado.
Tres recámaras amplias, cada una con baño y vestidor independiente; grandes ventanales que capturan la luz natural; y una geometría noble, limpia, que hace que cada espacio luzca con una elegancia propia.
El condominio sorprende con amenidades que guardan un espíritu familiar y relajado:
una alberca lindísima con jacuzzi, tobogán, camastros, mesas y parrillas;
un salón de eventos y usos múltiples lleno de luz;
un gimnasio completamente renovado, espacioso y bien equipado;
y un jardín que cada año se vuelve más frondoso, más genuino, más vivo.